Viaje a escuelas del Chaco junto a la comunidad Qom, tras la huella de Harry Grant Olds

Durante abril de este año, Fundación CIFHA (Centro de Investigación Fotográfico Histórico Argentino) viajó al Chaco para llevar a cabo un proyecto educativo y de formación con más de ochenta adolescentes de la comunidad Qom, que contó con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina. Hace 123 años, el fotógrafo norteamericano Harry Grant Olds estuvo en la misma región.

El trabajo lo protagonizaron durante dos semanas de abril el director de esta institución, Alfredo Srur, y el investigador Gabriel Margiotta. El archivo inaugural de esta institución que promueve la puesta en valor del patrimonio fotográfico de nuestro país fue precisamente el de Olds, en 2013.

CIFHA conserva aproximadamente mil negativos en gran formato del fotógrafo nacido en Sandusky, Ohio, en 1868, además de sus manuscritos, fotografías vintage, ferrotipos y postales de época. Una de las series de su producción a principios del siglo XX en Argentina fue un viaje que hizo al Gran Chaco, en donde recorrió más de 1.600 km en tren, en barco y a caballo, cargando más de 50 kg con su cámara de madera, y con la compañía de una traductora indígena para retratar a las comunidades originarias.

Muchos de esos retratos, negativos originales de vidrio en gran formato, son conservados en CIFHA, y gracias a la digitalización en alta resolución se pueden ver detalles mínimos de una manera óptima, que ni siquiera Olds pudo apreciar en su momento: la textura de la piel de las personas retratadas, cómo están cosidos los hilos de un tejido autóctono o los pequeños objetos que están dentro de las casas de adobe.

Srur, que en el pasado viajó tres veces a El Impenetrable chaqueño para documentar como fotógrafo distintos pueblos y comunidades entre Resistencia y Castelli, con esta nueva visita al norte pudo empezar a resolver una inquietud que tenía hacía más de 25 años: “Sentía una limitación de mi parte para comprender a esta cultura, porque se necesita mucho más tiempo para hacerlo. Eso me hizo reflexionar acerca de mi oficio: dejé el fotoperiodismo porque me interesaba poder contar historias con cierta profundidad y los tiempos en los medios masivos de comunicación lo impedían. Pensamos este nuevo proyecto para volver al Chaco, ya no para retratar con la mirada de un viajero a una cultura lejana que muchas veces uno no termina de entender”.

Los talleres en las escuelas con la comunidad Qom

Este trabajo retoma aquella aventura iniciada por Olds en 1901, cuando recorrió el norte santafesino en el Gran Chaco, entre otras regiones de nuestro país, para hacerlo conocer en el mundo entero a través de libros, revistas y postales. El espíritu del proyecto actual tiene que ver con resignificar en este mismo lugar esa serie de retratos realizados por un fotógrafo norteamericano que viajó del centro de Buenos Aires para ver de cerca a las comunidades indígenas, sin saber hablar bien castellano. Este patrimonio fotográfico cultural y artístico fue una motivación para que los alumnos de dos colegios chaqueños cuenten sus propias historias y puedan comunicarlas por fuera de sus lugares cotidianos.

“Hay una necesidad muy grande en el norte argentino, sobre todo en el Chaco y Formosa, las provincias más pobres del país, de que sean las propias comunidades las que produzcan y difundan la información de sus realidades, sin depender de los grandes medios”, cuenta Srur. Y para lograr esto, él y Margiotta dictaron una serie de talleres de fotografía, crónica y video en la Escuela Pública de Gestión Comunitaria Bilingüe Intercultural Indígena N°1 -barrio Toba, Resistencia-, y en la Escuela Pública de Gestión Comunitaria Bilingüe Intercultural Indígena N°3 “CEREC” -paraje El Colchón, El Impenetrable-. También participaron Paulina Nicolini, Pablo Ignacio Palmeyro y Nicolás Ignacio Rivolta, del grupo US Alumni patrocinado por la Embajada de Estados Unidos en Argentina.

“Lo que hicimos fue proyectar estas imágenes y estas cartas de Olds en instituciones educativas para mostrarles a los jóvenes cómo sus propios antepasados fueron retratados, y puedan apreciar con lujo de detalle sus lugares, sus viviendas, sus ropas, y lograr una reflexión conjunta, tanto nuestra como de los talleristas, de la importancia que es para una comunidad retratarse a sí misma, comunicar y compartir con el resto de la sociedad su cultura, sus alegrías, sus tristezas, sus necesidades, sus fiestas, sus logros”, explica Srur.

“Conocimos a las autoridades de la escuela, a los chicos, y fue una experiencia buenísima; conocimos una zona del país que para mí era inaccesible. Estuvimos con gente que está haciendo tareas muy valiosas e interesantes para el desarrollo de la cultura y la lengua Qom, con proyectos educativos que tienen una fuerte incidencia en el barrio y en el paraje en el que están instalados. Aprendimos mucho de estos proyectos, para mí fue alucinante, son experiencias de gestión maravillosas”, dice por su parte el investigador Margiotta.

“Ahora estamos procesando toda esta experiencia. Tenemos muchas fotografías y videos, mucho material de los participantes que también sacaron fotos y dibujaron postales. Tenemos que sistematizar toda esa producción, estamos realizando un documental audiovisual para difundir la experiencia”, agrega. Tras haber establecido un vínculo estrecho con los alumnos y los líderes indígenas en estos establecimientos educativos, el proyecto deja la puerta abierta para volver en más oportunidades y de esta manera profundizar el trabajo iniciado este año.

Este proyecto integral cuenta con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina con el subsidio “Small Grants”, en el marco de la celebración del Bicentenario del inicio de las relaciones bilaterales entre ambos países. La iniciativa lleva como título “American photographer H. G. Olds in Gran Chaco. Sharing his cultural heritage in the Qom community one century later”.